13/1/10

Arremetidas

Para colmo de males, se entremezclan los dolores...
Ahora me asolan los recuerdo de sonrisas perdidas y lloro por lo ojos...
Y a la par, arremete el dolor de corazón partío (como la canción)y sangro por el pecho.
¿Quién me va a pedir que nunca le abandone?
¡Maldita sea!¡Maldita sea mi vida!¡Maldito el amor!
Y bendito, pues es lo único que tengo ahora.
¿Y que valgo entonces, si mi amor no vale nada?
¡Si soy un cobarde!, ¡dos veces!, -me faltó una para ser como San Pedro-
¡Ja!, ni siquiera a eso llego...
¡Y venga a correr lágrimas!, ¡que estupidez!, nunca suelo llorar...
No entiendo que tengamos que llorar , intento evitarlo a toda costa.
-...si me hubiese arriesgado tendría mi alma entera...-
Pero fallé dos veces. No habrá una tercera.
A fin de cuentas ni yo soy San Pedro, ni el amor de mi vida es Jesús...
¿Qué demonios es esto?¿Por qué me palpitan las sienes y me duele el pecho?
Y sin embargo me siento, en parte, liberado...
Más centrado...algo menos perdido...
Además sé que el dolor no dura siempre, ¡lo supe por un día!
Debería alegrarme por ello...
Pero este día no ha disipado todas las tinieblas, algunas se han incluso acrecentado, pero creo que sabré conducirme a través de ellas...

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