12/1/10

¡Gracias!

Un nuevo día, o una noche algo más joven, debería decir. Pues esta noche a tenido lugar un cambio. Un cambio minúsculo, tal vez, pero de esos que notas que tendrán mucha repercusión en tu vida.
Llevo unos meses fatal, peor de lo que jamás estuve antes. Pérdidas, amores fallidos, intentos fracasados de olvidar...
¡Pero esta noche es distinta!, ¡Esta noche puedo dar "gracias"!, ¡al fin!
Primero , gracias a la vida, al giro de la tierra, al tiempo que pasa, al amor que se va y al que llega, a las nubes (sobretodo a las nubes, mis fieles consejeras), a los sueños caballerescos, a los libros que me hicieron tan "idiota" como soy, a la música que embelesa todos los oídos (no hace distinción).
Y segundo a ti (te llamaremos J), "J" me gusta, es una letra bonita (sobre todo si se escribe con arte, como se escriben las buenas jotas (las cantadas,xd)).
Gracias a "J", que sin hacer nada, seguramente sin proponérselo de ninguna forma, ha conseguido que el Río que me llevaba disminuya su fuerza. Ha conseguido (de forma espontánea e inexplicable), que todas las otras letras del alfabeto suenen como una "H" intercalada (mudas). ¡Y todo eso sin pretenderlo!
¿Cuántos meses intentando disipar la niebla del Río?
¿Cuántos días despertando con el nombre del Sol bajo mi lengua?
¿Cuántas noches soñando despierto las cosas que nunca hicimos?
Y ahora, de pronto, me he despertado hoy sin saborear esas tres palabras...
No sé el por qué...¡no me preguntéis a mi!. tan sólo conozco su efecto.
Así que "J", ¡Gracias!, ¡Gracias, una y mil veces!
Gracias a ti, seguro que esta noche dormiré tranquilo. Probé antes todo tipo de ungüentos y afeites para el buen sueño. Resultaron caros a mi alma e ineficaces contra el insomnio que me azotaba hasta hoy, creo...¡o más bien deseo!
Gracias de nuevo, por demostrarme que la inocencia y la juventud no siempre van de la mano, al igual que la madurez y los pesados años.
Por enseñarme (después de viejo, que no maduro), que hay esperanza para el naúfrago perdido.
¿Acaso no hemos sentido todos, alguna vez, esa chispa que se enciende de repente?
Ese candil de aceite casi vacío, que rebosa sin explicación humana, alumbrando las tinieblas de las estancia.
La lógica y el rumbo se pierden en mares nuevos, sin cielos conocidos ni estrellas que te guíen. Pero que más da, si esos mares huelen a perfume y cargan perlas, corales, o qué se yo...
Pero algo transportan, ¡eso seguro!, y ciertamente no ha de ser muy malo, cuando me ayuda a llenar vasijas que creía rotas.
¡Y eso sin proponérselo y en muy poco tiempo!, casi de pronto (como ocurren las cosas muy buenas, y también las terriblemente malas).
Sea como fuere...¡no me importa!, si con "J" he aprendido a dar "gracias" de nuevo.

Me voy ya, que sino, empiezo a divagar y a extenderme en demasía...

Pero antes, un regalo prometido...


J.LB

¿Quién eres?, ¿de dónde sales?
¿Cómo te atreves a aparecer así?
Tú, tan joven...¿cómo me instruyes?
Tú, que no lo buscas, ¿por qué me haces soñar?
Oigo de nuevo las notas de esa canción...
¡Esa que creía muerta y enterrada por los instrumentos!
Me haces olvidar...me haces volver a recordar...
Quizás seas la muerte, que viene a buscarme,
Quizás un emisario de la Luna, que vuelve a aceptarme...
Dime, ¿qué eres?, dilo tu,porque yo me pierdo en divagaciones.
No alcanzo a ver la inmensidad de las nubes que te rodean,
Pero puedo captar un leve rastro de perfume...
¿Podrá este nuevo aroma, ser la dicha que tanto anhelo?
Al menos a conseguido que deje de pensar en Ríos y Soles...
Si, si que oigo las notas...
Son leves, lejanas y pasajeras...pero se asientan can mucha fuerza.
Se clavan un poco más hondo...más de lo que creí posible hasta ahora.
¿Acaso no eran mis ojos del Sol?, ¿Y mi pluma de los Ríos de Oriente?
¿No eran mis versos para el nombre que retumbaba en mis oídos?
Ahora repiquetea un poco más débil...
Disipando un poco esa niebla de impotencia y lágrimas.
Ahora me deja oir otro nombre...
Me deja aspirar otro aroma, ¡y recuperar mi pluma y mis sueños!
Te prometí un regalo, y te dije...¡será tardío!
Y aquí lo tienes...
No he podido esperar, ¡y esto es lo mejor de todo!
Antes no sabía pronunciar ninguna palabra de esperanza.
Me hallo...no me encuentro aún...pero me hallo un poco más cerca.
Y tan sólo en unos cuántos versos...¡he recuperado la libertad del verbo!
Tiempo ha que la creia perdida para siempre...
No puedo sino desear, esperar con todas mis fuerzas...
Esperar que el tiempo me diga si mi corazón se equivoca,
¡Y desear que no lo haga!

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