Sólo quise darte un sentir,
Sólo quise regalarte un feliz mañana...
Aparté sombras y tempestades a un golpe de mano,
Y tan sólo recibí silencio...
¡Qué me importa! a mi, que tengo el futuro,
Y aún más, el presente encerrado entre mis dedos.
A mi...a mi que puedo dibujar el sol sin quemarme,
Yo que perforo con mi vista los más densos parajes.
Atraigo a la luna a mi seno y la hago mía,
Esa luna de estaño que tan lejana parece...
Ordeno los planetas a mi guisa, ¡como yo quiero!
Y si yo quiero la tierra se para y los demás giran...
Miro a las estrellas y éstas refulgen menos,
Su brillo se torna casi opaco, ¡no pueden sostener la mirada!
Y tan sólo recibí silencio...¡tan solo!
¡Yo!, ¡yo que abro mil cajas de Pandora cada día!
Y los demonios de su interior se quedan bien quietos.
Temen mi poder, la fuerza de mi pluma harpía,
El dolor de una venganza en forma de poesía.
¿Cómo no temer semejante muestra de castigo?
La inmisericorde condena de un fallecer contínuo...
Día tras día, lectura tras lectura, una y otra noche.
Fenecer para siempre por siempre en la mente de todos,
"Pues no creáis que por poeta se es más candoroso"
Pues del mismo modo que puedo alar las rocas.
Puedo anudar el mar y dejar que se seque...
Romper el cielo con olas de tinta sólida y maligna.
Y el aire quemarlo con tan sólo un soplido...
He aquí el poder que Thot nos dió a los escritores,
El divino don de los poetas otorgado por las Musas.
Arma de doble filo...¡como muchas lenguas!
Y siniestro destino escrito por Hermes...
Pero no me lamento, ¡o me lamento cuando estoy solo!
Cuando ningún mortal puede oir mis herejías...
Los Dioses sabrán perdonarme,¡si es que me oyen!
Y será mejor que no lo hagan o habrán de ofenderse...
Trismegisto, ¡ese será mi nombre ahora!
Una por "mens" y otra por "corpore sano"
Y la última por tener la virtud de saber describir la belleza...
Trismegisto...y tan sólo recibí silencio...
¡Tres veces grande!, y tres silencios de blanca...
"Cambio mi Reino por un caballo..."
O mejor...yo mismo crearé el equino, ¡uno casi humano!
Uno que comprenda mi vuelo y sepa quererme,
Con el poder de hablar con tino y dar consejos.
Capaz de impulsar mi carro hacia el arco celeste.
Él será mi guía cuando vaya al infierno,
¡Y no echaré de menos ningún filósofo allí!
Interpretará mis videncias con asombroso acierto,
Será el faro de las pasiones que dicte mi vida...
¿Acaso no lo he creado ya, esta noche de desvelo?
Con la pesadumbre y la jocosidad del alba que llega,
Bipolar como nuestro camino entre los años...
¿Versículo libre?¿Poema en prosa?¿Prosa poética?
¿O simple regalo del poeta al perro que no entiende?
Quizás lamento de siglos plasmado de forma automática,
Casi sin propiedad del acto, poseído por almas extrañas.
Yo no lo sé...tan sólo sé que recibí silencio...
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