7/2/10

Tan sólo una poesía

Tan sólo una poesía esta noche de cansancio prematuro...
¡Hoy toca algo de libertad en la pluma!

Miro, apenas sin ver...
Oigo, pero ya no sé escuchar...
Palpo, saboreo,
Y en todo esto no hallo sino un ínsipido placer.
Es sólo escribiendo que siento,
Que puedo soñar despierto y caminar entre sueños.
Es tan sólo con la tinta que cobro vida.
Sólo ella y uno o dos lienzos de puro blanco.
(Aunque hay veces que los sustituyen las teclas)
Vuelvo a nacer cada noche...
¡Pues es la noche la que me da alas!,
Ella me da sentidos y algo menos de locura,
¿Menos?, bueno, es cierto...¡quízás algo más!
Pero es una locura, si no sana, productiva y envidiable.
¿Quién no envidiaría a un poeta?
¿Quién en su sano juicio no celaría esta locura?
Nadie que pueda llamarse humano podría ser indiferente a ella...
¿Cómo no envidiar a Rimbaud, su infierno y su videncia?
O a Witman, con la hermosa franqueza de su hierba...
¿Cómo no llorar de amargura al no poseerla?
Yo, de suerte, la encuentro algunas veces.
¡No todas!, eso sería renunciar a su sorpresa.
Pero hay días que leo lo escrito en la noche...
Hay bellas mañanas que se oscurecen a su lado,
¡Esas son las buenas e insanas metas!
¡Esas las prosas agudas y las rimas que no perecen!
Me sonrío...
Y creo que tu lo haces si también escribes...
O quizás lo hagas tan sólo si lo entiendes.
No lo sé...pero yo sonrío...
Y en esa sonrisa loca se refleja todo lo que siento.
Y en cada pieza blanca pudes ver cuánto soy...
Siempre esperando a la noche, ¡siempre!
Y nunca llega antes la maldita, ni dura lo que debiere.
Llega tarde, se marcha pronto, y sólo me deja una sonrisa...
Habré de conformarme,plegarme a su actitud traviesa.
¿Qué podría hacer si no?, no puedo abandonar lo que necesito.
No puedo huir de lo que soy, lo que antes fuí, lo que habré de ser...
No puedo marcharme al onírico reino de Morfeo, ¡no sin verla!
Sería como morir antes de tiempo...
Y yo no quiero morir, no todavía, quizás nunca...
Y quizás no lo haga...

Sea cual fuere mi suerte...
No encontraré salud en las espigadas torres,
En las calles adoquinadas, pobladas de árboles metálicos,
En las quejumbrosas callejuelas, sucias y destartaladas.
Tampoco lo haré en los campos de rosas y amapolas,
Entre plantas y animales de toda especie o índole.
Sólo hallaré mi destino entre las vataholas del pasado,
Entre aquellos que conocen algo más del conejo y el sombrero.
Tan sólo en la punta de los pelos, buscando al mago.
Será aqui, cuando la noche se esfume y el rostro sea visible.
Cuando el cantar de las aves sea casi un grito que despierta,
Y no escuche el ruido del botar de las piedras en el río.
Las líneas de todos los poemas, las curvas de sus letras,
Una excelsa comunión de verbos y prosas tomarán forma.
Y de allí surgirá mi sueño, mi sueño y mi destino.
Abrazados uno del otro, inseparables...
Inquebrantables como la locura de cada noche,
Y las sonrisas de cada dia...

2 comentarios:

  1. Esta me gustó más que la otra,dentro de unas horas tengo examen, comentaré un poco, es verdad que al escribir me reconozco y cobro vida, comparto contigo estas noches de inspiración.
    Besos,me hago tu seguidora.

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  2. ¡Me alegra que te gusten!, y no puedo soñar con nada más hermoso que compartir noches de lectura e inspiración...¡gracias!

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