13/1/10

Seco

Creo que mi vida no hace sino empeorar, pese a los ánimos y al impulso que quiero darle.
Llevo toda la noche llorando, y he despertado con los ojos llenos de lágrimas, he seguido llorando...
Llevo toda la noche sufriendo lo indecible, y he despertado con el corazón aún más roto, he seguido sufriendo...
¿Que debo hacer?, ¿luchar por mi amor?, ¿rendirme por fin?, ¿o volarme la puta tapa de los sesos y así dejar de pensar?
A la mierda Yo y a la mierda el Mundo, y odio el karma.
Pensé que había superado una etapa, pero veo que no...
Igualmente, y menos mal, he hecho algún avance, digamos que he podido liberar, al menos, mi escritura y mi alma.
Cierto que últimamente este Gran Amor mío, rayaba casi en la obsesión.
Ahora no me obsesiona tanto, pues he aprendido a caminar de nuevo, pero ayer descubrí que tampoco se ha debilitado, ni siquiera ese poquito que necesito para empezar de nuevo.
Con sólo unas frases, meses de autoterapia por los suelos.
Toda la fuerza que creí tener, desvanecida. Mi corazón de piedra, partido y reducido a polvo y esquirlas.
¡Y encima ha de venir de sus labios lo más altruista!
No puede ser malo, para que así puedo yo odiarle.
No me desprecia, para quizás, poder dejar de amarle por despecho.
¡No me ama, no me ama, no me ama!
y con esta repetición triple, tan sólo con pensar que no me ama...se me corta la respiración, el llanto arrasa mi cara de nuevo (ahora que ya casi no lloraba por el amor), el corazón...¡ya no sé si tengo corazón!, no sé si podré salvar algunos pedazos del destrozo de esta noche.
¿Quizás me pase todo esto por amar sin arriesgarme?
Un amor tan grande quizás requiera de riesgos enormes...
¿Por qué no me dijiste que luchara, Amor? ¿Por qué..?
Hubiese dado mi vida por tenerte, y ahora sé que te perdí de verdad.
Estos meses he albergado alguna esperanza, ¿pues qué es el amor sin esperanza?
Pero anoche perdí la esperanza, el ánimo, y ya casi estoy perdiendo la cabeza.
No dejo de llorar mientras escribo, y es a través de las lágrimas, gracias a su sabor salado, que recuerdo que te amo más que a nada en el mundo.

Encima, para colmo, me demuestras una vez más, el por qué de amarte.
Así mi corazón (o lo que queda de él, tras esta noche), se ríe desde su tumba en mi pecho. Son unas carcajadas profundas, resabiadas, de viejo que se sabe con razón.
Me dice, -te lo dije, y yo no me equivoco-
Él me dijo que corriese hacia el amor, ¡que lo dejase todo!, que luchase incluso contra dragones, contra la misma muerte.¡Tan seguro está él!
Y el cerebro me dijo que fuese cobarde, que esperase y no arriesgase.
Y el que no arriesga...¡no gana!
Y hay que arriesgarse mucho cuando el amor es tan inmenso.
¡Eso pone en los libros que me llenaron la cabeza de pájaros!
¡Eso dice mi corazón, al que no pienso desoir de nuevo!

Ahora tengo los sesos a punto de derretirse, a fuerza de pensar y arrepentirme.
¿De qué sirve? No lo sé, de nada seguramente, pero no puedo evitarlo.
Al carajo todo, ¡haré lo que me dicte el corazón de ahora en adelante y por siempre!
Y si con esto he de buscarme odios, pues bienvenidos sean...
Si he de buscarme rechazo y dolor, ¡ya era hora de morir por lo que anhelo!
Así que al menos tengo algo claro, no volverá a sucederme esto jamás.
Voy a amar... de un modo tan intenso, tan real y tan verdadero, ¡que voy a fundir todo cuanto se interponga entre mi amor y yo!
¡Ésto es lo que aprendí de los libros! ¡Esto aprendí en mis novelas!
Y en definitiva...esto es lo que me dicta el corazón...
¡Y no pienso fallarle de nuevo!

4 comentarios:

  1. ...Me sorprende esta manera de descargar...

    ResponderEliminar
  2. Ignoro si te sorprende para bien o para mal. Espero que para bien. Igualmente me siento halagado, viniendo de alguien que cuando menos, escribe de una manera bastante sorprendente también (y lo digo para bien!!).

    ResponderEliminar
  3. Adal....como crees que voy a escribirte algo para mal?...lo que quise decir es que es muy refrescante ver la sinceridad que hace rodar tu lápiz... Te mando un muy cálido abrazo en un invierno que está espantosamente frio.( para bien )

    ResponderEliminar
  4. ¡No lo creo!, y por eso me siento halagado...
    Muchas gracias Carlos. En verdad que me gusta como escribes tu también. Me encanta la complicación de tus escritos, esa rebuscada conjunción de sinónimos y cultismos. Sigue así, me recuerdas a veces a Darío...(¡sólo te falta inventar palabras!, ¡ya lo harás, cuando se te agoten verbos y nombres!)
    Un afectuoso saludo, amigo escritor.

    ResponderEliminar